Conservación de piezas

Mantener el mayor tiempo posible unos dientes sanos y funcionales, le proporcionará una mayor calidad de vida. Nuestra meta es la odontología preventiva, y si lo precisa, la aplicación de técnicas de odontología conservadora y tratamientos de mínima intervención (OMI).

Además, realizamos un estudio íntegro y personalizado de la cantidad y calidad de la saliva de nuestros pacientes, fundamental en la protección contra el desarrollo de patología oral, así cómo la durabilidad en el tiempo de nuestros tratamientos.

Endodoncia microscópica

Es el tratamiento que actúa sobre los conductos radiculares del diente, conocido popularmente como extirpar o “matar el nervio”. Este procedimiento se realiza para descontaminar los conductos infectados, evitar la extracción dentaria y permitir la conservación de piezas. También devuelve al diente su función masticatoria. Las causas más frecuentes para realizarlo son la existencia de caries muy profundas (proceso infeccioso) así como los traumatismos (exposición del nervio del diente fracturado).

En la Clínica Perios contamos con la más avanzada y moderna tecnología como es el Microscopio Operatorio (LEYCA), el diagnóstico radiológico digital en 3D y la Tomografía Volumétrica CBCT de última generación. Este equipamiento nos permitirá alcanzar la mejor solución y resultados en los tratamientos.

¿Cuándo es necesario realizar una endodoncia?

Las causas más frecuentes son la existencia de caries muy profundas (proceso infeccioso) y los traumatismos (exposición del nervio del diente fracturado).

¿Es dolorosa una endodoncia?

No debería serlo, no es un tratamiento doloroso, ya que se realiza bajo anestesia local que impide que el paciente sienta dolor. Con posterioridad al tratamiento, debe tener cuidado de no morderse sin querer los tejidos blandos (lengua, labios), ya que el efecto de la anestesia tarda en desaparecer unas dos horas. Pasado el efecto de la anestesia, podría aparecer alguna molestia a la masticación durante unos días debido a la irritación del tejido periodontal que rodea la raíz. En estos casos, los analgésicos antiinflamatorios suelen ser suficientes, para el control del dolor, aunque en algunos casos se puede recurrir a analgésicos más potentes. Si persiste el dolor, es conveniente acudir al odontólogo para que revise si ha habido alguna complicación postratamiento.

¿Se puede realizar una endodoncia en un flemón?

No sólo se puede, sino que en la mayoría de las ocasiones es el tratamiento idóneo para resolver este problema. Un flemón se produce por la existencia de un proceso infeccioso en los tejidos que rodean el diente, muchas veces debido a una enfermedad de la pulpa (nervio). Con la endodoncia eliminamos la pulpa enferma y conseguimos la desinfección de los conductos del diente.

¿Cuántas visitas son necesarias?

Hoy en día disponemos del conocimiento y del equipamiento necesario, para realizarlo en un solo acto operatorio, salvo algunos casos más complejos (conductos accesorios, raíces muy curvadas, calcificaciones, conductos muy estrechos, raíces e instrumentos fracturados…), en que pueden ser necesarias dos sesiones.

¿Qué síntomas me hacen sospechar que necesito una endodoncia?

Generalmente se asocia a sensibilidad a estímulos externos como el frío, el calor, así como el dolor a la masticación. El dolor puede ser intermitente o constante. Hay ocasiones en la que el diente sufre un cambio de color o aparece un tracto fistuloso por donde supura la infección o un flemón (que nos indica que hay una infección activa). Nadie mejor que el odontólogo, para determinar si es necesario realizar el tratamiento.

¿Son más frágiles los dientes tras una endodoncia?

El diente que no sea restaurado es susceptible de fracturarse, por lo que, finalizado el tratamiento de endodoncia, el diente debe de ser debidamente restaurado y en muchos casos el diente está muy destruido, siendo conveniente realizar una incrustación para proteger y devolver la estética y funcionalidad al diente.

¿Necesita cuidados especiales el diente endodonciado?

Lo aconsejable es evitar, en la medida de lo posible, masticar y morder alimentos muy pegajosos o duros por el lado del diente endodonciado.

Después de un correcto tratamiento de endodoncia y una adecuada restauración definitiva del diente, se comportará igual que los demás, requiriendo los mismos cuidados de higiene, prevención y revisiones periódica que el resto de dientes.

Recuerden que la higiene juega un papel fundamental en el buen resultado de este tratamiento, por lo que conviene establecer una rutina diaria de limpieza a través del cepillado, el uso de seda e interdentales.

Reendodoncia

Se realiza cuando el tratamiento de endodoncia inicial no ha funcionado como esperábamos. Es el retratamiento de los conductos radiculares consistente en eliminar los materiales que hay en el interior de los conductos y proceder a la limpieza, conformación y relleno de estos. La sintomatología que nos indica la necesidad de realizar este procedimiento es el dolor espontaneo o al masticar, la hinchazón facial, la sensibilidad a la percusión y palpación, la observación radiográfica de una lesión apical o la reconstrucción coronaria defectuosa.

Blanqueamiento interno pos-endodoncia

Situaciones como un tratamiento previo o endodoncias antiguas pueden dar en algunos casos a un oscurecimiento del diente. Está situaciones provocan una estética inaceptable, que podemos resolver mediante el tratamiento de blanqueamiento y devolviendo así una tonalidad natural (puede ser necesario realizar una reendodoncia previa).

Cirugía apical microscópica

Existen situaciones anatómicas, como curvas radiculares no superables, deltas apicales múltiples y conductos calcificados, donde no es posible eliminar la pulpa “nervio” que da origen a infección. Y otras circunstancias como las reabsorciones idiopáticas, traumatismos dentales, accidentes y complicaciones endodónticas o la persistencia de sintomatología inflamatoria en un diente previamente endodonciado. Todas estas situaciones, requieren de la intervención quirúrgica que elimine dichas lesiones, permitiendo así la curación de los tejidos que rodean al diente.

Incrustaciones de composite

Tratamiento muy conservador, que permite mantener más tejido dentario en comparación con las coronas dentales (fundas) y que son más resistentes que las restauraciones directas de composite en la clínica, disminuyendo así el riesgo de fractura a largo plazo en dientes muy destruidos. Por lo general, son utilizadas en dientes con tratamiento de endodoncia.

Tratamiento del bruxismo

Es un trastorno en el que apretamos o rechinamos los dientes de forma generalmente inconsciente. El bruxismo puede ocurrir tanto estando dormidos como despiertos.

Existen múltiples causas de la aparición del bruxismo, estrés, ansiedad, la presencia de una oclusión o mordida incorrecta, los desórdenes del sueño… Esto provoca diversos síntomas como: dolor de cabeza, ruidos articulares, dolor cervical, rotura o desgaste de dientes, mordeduras en lengua, labio o mejillas…

El tratamiento del bruxismo es un tratamiento multidisciplinar en el que analizamos todos las causas y problemas derivados de este apretamiento. Realizamos un estudio de oclusión digital mediante el t-scan para medir la distribución de fuerzas y así poder aplicar el tratamiento idóneo para cada caso.

Las principales causas de la aparición del bruxismo son el estrés, ansiedad, la presencia de una oclusión o mordida incorrecta, posturas inadecuadas y desórdenes del sueño.

La causa de esta disfunción siempre está relacionada con un componente del sistema masticatorio, bien los dientes, los músculos o la articulación temporo-mandibular.

Los síntomas más frecuentes son dolor mandibular, dolor facial, dolor cervical y cefaleas. Los signos que nos hacen sospechar la presencia de bruxismo es el desgaste dental o atrición, el desarrollo de los músculos maseteros que se suele traducir en caras mas ensanchadas. También son indicadores de este trastorno la limitación en la apertura bucal y los chasquidos al abrir o cerrar la boca.

Férulas de descarga

Dispositivo diseñado individualmente en cada paciente, se interpone entre los dientes superiores e inferiores para distribuir adecuadamente las fuerzas oclusales, protegiéndose así al esmalte dental de los movimientos parafuncionales propios del bruxismo.

Lesiones cervicales no cariosas

Son la pérdida de la estructura dental en la porción cervical (cuello) de los dientes, en ocasiones además están asociadas a retracción gingival.

Aunque no sean causadas por bacterias, como ocurre con la caries, los dientes que tienen este tipo de lesiones son más susceptibles a desarrollar caries.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento será devolver las estructuras perdidas, bien sea con injertos gingivales si hay retracción de encía asociada a la lesión, o bien mediante procedimientos restauradores para recuperar el tejido dental perdido.

Dado que son muchos los factores que intervienen en el desarrollo de estas lesiones, será necesario hacer un estudio minucioso previo al tratamiento, para analizar la oclusión con el sistema t-scan, la calidad y cantidad de saliva, así como pH, las técnicas de higiene y la dieta del paciente.

Estudio salival

La saliva tiene un papel protector contra el desarrollo de patología oral, como es el caso de la caries dental, proporcionándonos un sistema de defensa.

El índice de flujo de saliva, las propiedades antimicrobianas, la capacidad de amortiguación y el aclaramiento de los alimentos de la cavidad oral (autolimpieza), son factores fundamentales para reducir y prevenir el desarrollo de caries dental.

Por todo ello, en la Clínica Perios, realizamos un estudio y valoración de su riesgo personalizado, facilitándole herramientas que estén a su alcance, que le permitirán mejorar su calidad de vida, reequilibrar el pH de su boca, prevenir y mantener los tratamientos realizados y su salud oral.

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